El objetivo:
Recuperar el brillo
Nuestra tarea en este proyecto estaba claramente definida: devolver al barniz desgastado y mate de la Clase S todo su esplendor. Para ello, había que conservar en la medida de lo posible el barniz original, con el fin de preservar el valor del vehículo. Esto supuso un reto especial para nosotros, ya que la máxima prioridad era mantener el estado original.
El reto:
Conservar la originalidad
El mayor reto de este proyecto fue conservar la pintura original y, al mismo tiempo, eliminar los antiestéticos arañazos y hologramas causados por los túneles de lavado. Cada paso tuvo que realizarse con la máxima precisión y cuidado para garantizar que la pintura se mantuviera en su estado original.

La corrección de la pintura:
65 horas de perfección
La corrección de la pintura fue sin duda la parte más laboriosa de este proyecto. En un total de 65 horas de trabajo, logramos eliminar el 99,9 % de los arañazos y hologramas sin dañar la pintura original ni eliminar innecesariamente una gran cantidad de pintura. Esto no solo requirió herramientas y materiales especiales, sino también un ojo entrenado para los detalles.
El brillo: altamente pulido y conservado.
Tras la meticulosa corrección de la pintura, llegó el momento de pulirla hasta dejarla brillante. El resultado fue impresionante, ya que el coche clásico se presentó en todo su esplendor. Para proteger la pintura recién pulida y mantener el brillo a largo plazo, se aplicó un recubrimiento cerámico. Esto no solo garantizó un brillo duradero, sino que también protegió la pintura de las influencias ambientales y la suciedad.

El esplendor de tiempos pasados: piezas cromadas con brillo intenso
Nuestra atención por los detalles no se limita a la pintura. Todas las piezas cromadas del Mercedes Clase S se han pulido cuidadosamente hasta obtener un brillo intenso y se han recubierto con una capa protectora de cerámica. ¿El resultado? Un coche clásico que luce como nuevo, no solo en lo que respecta a la pintura, sino también en cuanto a sus detalles y adornos.
El valor añadido:
Un resultado satisfactorio
Al final de este complejo proyecto, nuestra dedicación al detalle dio sus frutos. Antes de la restauración, el cliente había encargado un informe de tasación que estimaba el valor del coche clásico. Tras nuestro trabajo, el vehículo registró un impresionante aumento de valor de 20 000 euros, sobre todo gracias a la pintura original, que se había conservado en todo su esplendor.
La restauración de este coche clásico no solo fue un reto, sino también una cuestión que nos llegaba al corazón. Estamos orgullosos de haber contribuido a restaurar esta joya de la historia del automóvil en todo su esplendor y a aumentar su valor. Una vez más, esto demuestra cómo un cuidado y una restauración adecuados pueden hacer que un vehículo brille con toda su belleza a lo largo de los años.



