En primer lugar, se lavó a mano el vehículo a fondo y se trató la pintura con una pasta especial para eliminar todas las impurezas.
La corrección de la pintura nos planteó un reto especial: algunos arañazos muy profundos no se podían eliminar solo con pulido. En este caso, utilizamos un proceso de lijado preciso para tratar con cuidado las zonas afectadas y devolverlas a su estado original. Tras el lijado y otros trabajos de pulido, la pintura quedó impecable y con un brillo renovado.
Por último, se conservó la pintura con un sellado cerámico de alta calidad, que no solo la protege de las influencias externas, sino que también le confiere un impresionante brillo profundo. Además, hemos pulido los tubos de escape hasta dejarlos relucientes para completar a la perfección el aspecto general del vehículo. El Serie 4 Gran Coupé se presenta ahora en todo su esplendor, listo para atraer todas las miradas en la carretera.