Nuestro último proyecto fue un Ferrari F8 Spider, al que se le realizó un tratamiento integral de cuidado y protección. El recubrimiento completo con lámina protectora de pintura autorreparable incluyó un cuidadoso desmontaje y montaje, de modo que todos los bordes cortados quedaron perfectamente doblados y ocultos. Para proteger la lámina de las influencias ambientales, como la radiación UV y los insectos, se aplicó un sellado especial. De este modo, se minimizó el riesgo de que los insectos se «quemen» en la lámina protectora de la pintura. Además, realizamos una limpieza interior intensiva y un sellado cerámico de las llantas y las pinzas de freno. Estas medidas garantizan que el Ferrari F8 Spider no solo tenga un aspecto impecable, sino que también esté perfectamente protegido contra las influencias externas.