Tiempo de lectura 3 minutos
Nuestro último proyecto ha sido el cuidado y la protección de un Ferrari Testarossa. Para proteger este clásico de las influencias ambientales, hemos recubierto la parte delantera con una lámina protectora de pintura autorreparable, que ha sido tratada con un sellado especial. Esto evita que los insectos y la radiación UV se quemen en la lámina. El resto del coche se sometió a una corrección integral de la pintura y, a continuación, se protegió con un sellado cerámico de alta calidad, excepto la parte delantera. El resultado es un Ferrari Testarossa que impresiona por su superficie impecable y su protección óptima.