Sin embargo, este ejemplar había pasado por momentos difíciles: la pintura estaba opaca y mate, y el vehículo estaba muy sucio. Pero con un tratamiento intensivo lo dejamos como nuevo.
En primer lugar, se limpió a fondo el coche a mano, seguido de un tratamiento con pasta para pintura para eliminar las manchas más rebeldes. Debido al mal estado de la pintura, fue necesario realizar una corrección intensiva para restaurar el brillo y la profundidad. Para proteger y conservar el resultado a largo plazo, finalmente se aplicó un sellado cerámico a la pintura.
El interior tampoco se ha descuidado: una limpieza a fondo ha devuelto al vehículo su comodidad y frescura. Tras este tratamiento integral, el BMW Serie 5 F31 vuelve a presentarse como un elegante compañero de viaje, impecable, brillante y listo para nuevas aventuras.