La suciedad incrustada, la pintura apagada y mate y los detalles descuidados requerían un tratamiento exhaustivo para devolver al vehículo a su mejor estado.
Tras un lavado a mano intensivo y el tratamiento de la pintura con una pasta especial para eliminar la suciedad incrustada, se llevó a cabo una corrección integral de la pintura. De este modo, se eliminaron las zonas mates y los arañazos, devolviendo a la pintura su brillo intenso. Para proteger y mantener el resultado, se aplicó finalmente un sellado cerámico que protege la pintura de las influencias ambientales y facilita la limpieza.
Las llantas del 116i también se limpiaron y se sellaron con cerámica. Esto ofrece una protección duradera contra el polvo de los frenos y la suciedad, facilita el mantenimiento y garantiza que las llantas se mantengan en perfecto estado de forma permanente. Además, se realizó una limpieza intensiva del interior para devolverle la frescura y la comodidad.
Tras este tratamiento integral, el BMW 116i luce como nuevo: brillante, protegido y listo para nuevas aventuras en la carretera.